Fue el debut soñado para cualquier triatleta que ha dedicado meses al entrenamiento con un objetivo entre ceja y ceja. El español Emilio Aguayo debutó este fin de semana con un tercer puesto en su primera prueba de distancia Ironman. Un hito al alcance de muy pocos triatletas y que el valenciano ha logrado en Lanzarote, una de las competiciones de la marca Ironman más exigentes por el factor viento de la isla.

Sus declaraciones

Ya soy IRONMAN. No habría podido soñar en un mejor debut en la distancia. Gracias a todas las personas que habéis formado parte de esto. Aun estoy en una nube y contestando todos los mensajes recibidos. Gracias a todos. Gracias Lanzarote” escribía Aguayo en su cuenta de Instagram acompañado de una imagen cruzando la línea de meta del Ironman Lanzarote.

El valenciano logró la tercera posición solo por detrás de Frederik Van Lierde, campeón del mundo Ironman en 2013, y de Christian Krämer. Aguayo peleó por sus opciones desde el inicio de la prueba. Salía entre los primeros del segmento acuático antes de afrontar un segmento de ciclismo como siempre marcado por el fuerte viento. Y es que el Ironman Lanzarote es sobradamente conocido por su temido viento durante los 180 kilómetros de recorrido.

Tras pedalear 180 kilómetros, Aguayo entraba en la T2 en cuarta posición y con los líderes a escasos minutos. Empezaba su lucha por lograr entrar en el podio en su debut. Y tras 42 kilómetros de carrera a pie, el valenciano lograba cruzar el arco de Puerto del Carmen en tercera posición. Un resultado excelente para un debutante como él en la distancia, y aún más por hacerlo en Lanzarote.

Especialista en media distancia, donde ha logrado grandísimos resultados, Aguayo da ahora un paso más en su carrera debutando en larga distancia. Y de qué manera, con un podio en Lanzarote.