El entrenamiento en altura es una realidad adoptada por ciclistas y triatletas y que cada vez empieza a aparecer en los planes de entrenamiento de deportistas amateurs que quieren subir su propia exigencia deportiva.

Este tipo de entrenamiento en altitudes superiores es algo que lleva años practicándose. Concretamente consiste en realizar múltiples tandas de esfuerzo a diferentes alturas, habitualmente entre los 1.500 y los 3.000 metros de altura, donde la propia fisiología del deportista se ve alterada a causa de la altitud y ello propicia que, al volver a una situación de altitud habitual, el deportista logra incrementar notablemente su rendimiento.

2 corredores haciendo entrenamientos en altura

Curiosamente, en España, este tipo de preparación física es algo habitual dado que existen instalaciones preparadas para ello como puede ser el CAR de Sierra Nevada, en la provincia de Granada, donde las condiciones ambientales resultan ser totalmente idóneas para poder realizar sesiones de exigencia en base a la altura del centro.

Hasta no hace mucho, estos centros eran la única opción viable y por esta razón los equipos profesionales copaban estas instalaciones, tanto ciclistas como triatletas que veían en este tipo de entrenamiento una solución para obtener un rendimiento mayor en un plazo más corto de tiempo.

Pero como pasa hoy en día, la tecnología avanza y genera cambios, incluso en los entrenamientos en altura, donde ya no hace falta subir a estas altitudes para poder realizar un entrenamiento de este tipo.

Actualmente ya es posible replicar las condiciones de altitud en la que cualquier deportista se encontraría tras sobrepasar los 1.800 metros de altitud.

Obviamente, no es exactamente igual y pueden tener distintos beneficios que el entrenamiento en altura propiamente dicho, por lo que para algunos deportistas es más recomendable que para otros, todo en función de lo que se busque obtener y de la capacidad económica que se tenga, pues no son especialmente baratos.

Una de estas soluciones artificiales para poder practicar un entrenamiento en simulación de altitud es la cámara hiperbárica, una sala de reposo en la que el deportista es sometido a altas presiones y a la inhalación de oxígeno puro. En concreto, esta practica mejora el rendimiento y complementariamente ayuda a disminuir la fatiga en los procesos de recuperación.

camara hiperbarica para los entrenamientos en altura

Otro método, es la hipoxia intermitente. Mediante una mascarilla que regular el oxígeno en función de la simulación que se desee practicar. Por ejemplo, los alpinistas deben lidiar con la escasez de oxígeno en grandes altitudes, por lo que les resulta útil este método de entrenamiento de altura.

ejemplo de hipoxia intermitente para entrenamientos en altura

Existen otras opciones de entrenamientos en altura, pero estos son las 3 opciones más destacadas. Para los más amateurs, la propia altitud es la mejor opción ya que la cámara hiperbárica y el sistema de entrenamiento por hipoxia intermitente exigen de un desembolso importante además de un seguimiento médico más exigente.