Poco más de 200 corredores, venidos de más de 34 países diferentes son los que en su pasada edición decidieron tomar la línea de salida en una de las pruebas más duras, la Maratón del Everest. Una prueba que se caracteriza por unas condiciones climáticas únicas y extremas características de las montañas nepalíes.

La Tenzing-Hillary, como es conocida, asume los apellidos de los primeros en coronar el Everest, Tenzing Norgay y Edmund Hillary.  Esta maratón es reconocida como una de las más difíciles del mundo. Ya tan solo desde el punto de vista fisiológico, exige a sus participantes una aclimatación antes de la prueba debido a la altitud en la que transcurre el recorrido.

maraton del everest

Antes de la carrera, durante 15 días, siguen un programa para llegar preparar al cuerpo, que deberá enfrentar en el punto de partida una altura que marca los 5,184 m. La rutina consiste en realizar distintos tramos de trekking entre valles y bosques alpinos, alternando con algunos días de descanso. Siempre siguiendo una dieta especial. Además, los organizadores les recomiendan realizar dos ascensos en la cima más cercana, a 5,500 m. Con un especial entrenamiento para aclimatarse a la altura, a la escasez de oxígeno y a la baja presión atmosférica.

La llegada a meta se sitúa en una cota cercana a los 3.500 metros, una marca que intimida, amedrenta y paraliza a más de un ultrafondista capaz de asumir distancias mucho más largas per tal vez con una adversidad demográfica y climática más baja.

Los organizadores la autodefinen como la carrera más espectacular del mundo que se celebra anualmente. Esta maratón pasa por ser un reto físico y mental solo aptos para aventureros desafiantes. Está entre aquellas destacadas como las más exigentes por desarrollarse en terrenos inhóspitos y con condiciones meteorológicas extremas. Se erige como uno de los circuitos más duros y excéntricos del planeta que expone a los participantes a diversos riesgos más allá de los efectos de la altura. Por ejemplo, entre las consecuencias negativas para la salud, puede aparecer edemas pulmonares o hipotermias.

La carrera de las alturas comienza en el Campo Base del Everest, ubicado a 5.364 m. Desde allí, se inicia un recorrido que en su mayoría es cuesta abajo, a excepción de algunas subidas empinadas, hasta el poblado de Namche Bazaar, donde el nivel sobre el mal es de 3. 446 m. Como para establecer un parámetro de comparación, este último valor es aproximado al de la ciudad de La Paz, en Bolivia. El pico máximo es imponente: son 5.545 metros de altura en la montaña Kala Patthar.

Como ya habéis podido intuir, dada la magnitud de la gesta y en las condiciones en las que se realiza, esta maratón no tiene un récord equiparable al de las maratones cuotidianas. La realidad es que tras tres semanas de travesías entre las montañas el periplo llega a su fin.

Tenzing-Hillary, la curiosa y extremadamente dura Maratón del Everest

Será la épica, será lo único del recorrido, tal vez la pasión por el running con una de las mejores vistas panorámicas del mundo, pero esta prueba logra que cada vez más valientes se pregunten si son capaces de finalizar esta prueba única.